El modelo educativo finlandés

¿Por qué no copiamos y adaptamos un modelo bueno, que funciona y que obtiene los resultados buscados por el ministro?

El modelo finlandés se asienta sobre el consenso obtenido con aportaciones de todos los partidos políticos en los años 70. La idea fundamental e irrenunciable es que la educación que reciben su niños es igual en cualquier escuela de cualquier barrio de cualquier pueblo o ciudad de Finlandia. Es decir, una educación PÚBLICA, GRATUITA y de CALIDAD, para TODOS.

Se trata de una educación continua, no dirigida hacia la evaluación, sino para la vida. No se trata tanto de saber conocimientos concretos y memorizar, sino de cómo resolver problemas y cómo buscar esos conocimientos de manera autónoma. En el mundo global la importancia de esos conocimientos es relativa, los conocimientos que son importantes aquí no lo son en otro sitio.

Una de las claves es la intervención temprana, desde primaria, en alumnos con dificultades de aprendizaje. En casa se trata lo que hay detrás de los problemas de aprendizaje de esos niños, desde muy pequeños. En clase, de forma inclusiva, un segundo profesor en el aula proporciona esa atención especial individualizada. De tal manera que, cuando los niños llegan a secundaria, la mitad de los alumnos han tenido algún tipo de “educación individualizada”.

La otra clave es la excelente preparación de los profesores, con notas de corte alto para acceder a la profesión y una total transparencia sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje y sobre lo que sucede en el aula. Los profesores se observan y aprenden unos de otros, durante su proceso de formación y después en el trabajo. No hay inspectores, el sistema se basa en la confianza. La gente trabaja bien porque quiere ser digna de esa confianza que les han dado. Y las autoridades educativas confían en los profesores porque saben que los han preparado muy bien.

La sociedad y las autoridades reconocen el papel clave del profesor. Éste tiene autonomía para decidir como enseña, partiendo de unas directrices generales. La sociedad enseña a los niños que el aprendizaje depende de uno mismo, los niños tienen interiorizado que es bueno para su futuro. Asumen su responsabilidad sobre el trabajo en el aula, y el profesor tiene más tiempo para atender a los alumnos que lo necesitan más. El profesor es un guía que orienta para que ellos descubran y aprendan autónomamente y se autoevalúen.

Los profesores tienen 600 hora de clase al año, lo que equivale a 16 horas en el aula a la semana. El máximo de alumnos por clase es de 24, pudiendo ser menos. Hasta 3ºESO hay un maestro por grupo, que conoce bien a los alumnos, sus fortalezas, sus dificultades y sus diferentes maneras de aprender. En el bachillerato eligen las materias optativas y se puede hacer en 2 o 4 años, ellos eligen su propio ritmo. El 45% de los alumnos estudia algún tipo de formación profesional, tienen inculcado el respeto por cualquier profesión. No hay ranking de escuelas. Existe un examen como la selectividad, y luego pruebas de acceso a las universidades. A veces dedican 1 o 2 años a preparar estas pruebas.

Se hace hincapié en el contacto con los padres, que participan en las actividades del centro. Mucho contacto por email, demasiado incluso para algunos profesores. Los padres educan a sus hijos desde pequeños para que sepan comportarse y el profesor tenga el respeto para poder dar la clase. Las escuelas e institutos no tienen vallas ni verjas.

Los libros de texto tienen mucho texto, mucha lectura. Existe una amplia red de bibliotecas y la mayoría de los padres llevan a sus hijos a la biblioteca los fines de semana desde muy pequeños.

Así se consigue ser el Nº1 en educación en Europa

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